
Es el Clube.
El Clube de Fado vive en la Rua de São João da Praça, a la sombra de la Catedral, en un edificio de más de trescientos años. Fue fundado en 1995 por un guitarrista — Mário Pacheco, que acompañó a Amália Rodrigues — y se nota: es una casa diseñada por quien canta y por quien toca. Cada noche, los músicos bajan la calle, entran bajo el estandarte, y Alfama hace el resto.

Fado en directo, todas las noches
A las 20:30 se alza la primera voz y la sala enmudece. Los conjuntos se alternan con los platos a lo largo de la noche, entre arcos de piedra y cortinas de terciopelo rojo — el fado junto a las mesas, como Alfama lo canta desde siempre.

Un menú, una noche entera
Menú único de cocina portuguesa — couvert, entrante, plato principal y postre a elegir, del bacalao al Clube de Fado al pudín Abade de Priscos. 78€ por persona, con el espectáculo incluido. No hay entrada: el fado forma parte de la cena.

El vino de la casa
La carta de vinos recorre Portugal por copa y por botella — espumoso de Bairrada, verde alvarinho, tintos del Duero y del Alentejo. Antes del primer conjunto o entre fados, hay también carta de bar y de petiscos.

La casa
Un estandarte en la fachada de azulejos, una escalera que baja a la sala de piedra, cortinas de terciopelo y mesas de mantel rojo. El Clube de Fado es de los pocos lugares donde la calle de fuera — de las más viejas de Lisboa — continúa dentro.
Reservar una noche en el Clube
El fado empieza a las 20:30. La cocina abre a las 19:30. La sala de piedra es pequeña para la demanda — y las noches de Alfama se llenan con antelación.
Grupos y ocasiones especiales
Para reservas de más de 10 personas, cenas de empresa u ocasiones especiales, contáctenos directamente. Montamos la noche con usted.

